Discípulos Sin Contrato

Imagine que es representante de una compañía telefónica ofreciendo sus nuevos planes a un cliente en potencia y le dice:

-Nuestra nueva tarifa le ofrece llamadas ilimitadas a teléfonos dentro de nuestra compañía y todas las redes sociales por menos de lo que vale un café. Solo firme un contrato con  “Telefonitos & Co.” para poder disfrutar de los beneficios.

-Pero en “Llamaditas & Co.” ofrecen lo mismo -responde su cliente en potencia- y además me dan un teléfono de alta gama con un plan ilimitado a cualquier compañía.

Usted está desesperado, no sabe que hacer para convencerlo de unirse a la compañía, hasta que el cliente en potencia tiene una idea y lo salva, al menos cree que lo salva:

-Sabe una cosa -le dice- me gusta más el nombre y logotipo de su compañía, no me interesa firmar un contrato pero no quiero que usted se quede triste, así que cuando alguien me pregunte que telefonía uso, diré que es “Telefonitos & Co.”

Dígame, ¿Que responderá? ¿podría contarlo como cliente real? 

Tal vez usted es de los que miran todo con el filtro del realismo y dice “El ejemplo es absurdo, tales cosas no ocurren en la vida real” pero le invito a que lo reconsidere.

Muchos cristianos están “cumpliendo” la “gran comisión” con ofertas parecidas; dése un paseo por televisión, programas de radio, canciones, libros, (y no se olvide de pasar por el facebook y twitter de unos cuantos “pensadores revolucionarios” que usan camisetas estampadas con la cara del che Guevara ) y se dará cuenta que se entrega el nombre de “Discípulo de Jesús” a personas que dicen: “Prefiero lo que ofrece mi filosofía de vida pero me gusta el logotipo de Jesús, así que no tengo problema con decir que sigo a Jesús.” sin embargo, no se atreva a pedirle que firme un contrato.

Cualquiera puede ser discípulo de Jesús, pero al mismo tiempo, no cualquiera lo es. Aquí hay algunas razones por las que una persona que quiera portar tal nombre pero sin compromisos no puede hacerlo.

POR SIMPLE DEFINICION DE DICCIONARIOS 

Esta razón la pongo para aquellos que detestan que se les de razón bíblica, el diccionario de la Lengua Española dice que un discípulo es una “Persona que aprende una doctrina, ciencia o arte bajo la dirección de un maestro.” y también “Persona que sigue la opinión de una escuela, aun cuando viva en tiempos muy posteriores a los maestros que la establecieron.

Osea que según el diccionario alguien puede ser llamado “discípulo” (de cualquier cosa) solo si: 1. Acepta la doctrina, que es: el conjunto de enseñanzas de lo que sea que esté considerando seguir. Y 2. Mantener esa doctrina aún cuando los tiempos cambien y ya no sean los mismos de la época en que se establecieron.  Creo que ser discípulo de Jesús no es la excepción y agrego a esto la definición del Diccionario Bíblico de Easton (no se enoje aún, note que todavía no he usado la Biblia) un discípulo de Jesús “Es alguien que cree en su doctrina, descansa en su sacrificio, es guiado por su Espíritu e imita su ejemplo” No es alguien que solo acepta el “logotipo” de Jesús.

POR LA DEFINICION DE JESUS

Ahora si puede enojarse el que quiera, porque Jesús dice en Juan 8:31 que “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos” y no se puede negar que culmina sublimemente las definiciones de los diccionarios. Nadie que no acepte sus enseñanzas puede llamarse discípulo.

Con el levante actual de las tendencias homosexuales y grupos “anti retrógrados” que restriegan en la cara la tolerancia y la famosa frase plagiada de “no hay que juzgar” para que todos puedan conocer el amor de Dios y puedan llegar a ser discípulos de Cristo, es necesario que se aclare que aunque el evangelio es gracia para el pecador a Jesús no se le puede “dar gato por liebre” porque la vida cristiana es para seguidores y no negociadores de verdades, Jesús no quiere negociar.

Sus discípulos tienen que seguir solo a alguien, a Él, aunque esto se oponga directamente a costumbres y estilos de vida pecaminosos. Termine de leer el capítulo 8 de Juan si no me cree.

PORQUE JESUS NO QUIERE NEGOCIAR SU DEFINICION

Tome como ejemplo el famoso versículo de Mateo 28:19 “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones” Jesús no dice “Por tanto, id, y traten de acoplar mis enseñanzas con las enseñanzas de las demás personas” el pide discípulos propios.  Además ¿No le parece interesante que dice a “todas las naciones”? considere las diferencias abismales de pensamiento entre un país y otro solo en América, hay guerras por tales diferencias. Entre tantas ideologías y escuelas de pensamiento Jesús pide que se derrame un solo mensaje; sus enseñanzas. Los discípulos deben hacerse igual en todos lados. Piense que ante un solo problema universal que no respeta creencias y naciones: El pecado. También el mensaje tiene que ser uno y hacerse universal sin respetar creencias y naciones: Jesús.

El versículo 20 pone la guinda al pastel “Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado”que se apropien de sus enseñanzas y mandatos, no dice “Enseñadles que lo que yo he dicho es opcional y que no hay que tomarlo tan radical, porque cada caso es diferente.”

Al igual que el cliente en potencia del ejemplo que puse al principio, estas personas no podrán ser contados como discípulos reales, porque les gusta Jesús como logotipo pero no como Salvador y Maestro.  Aceptar que una persona puede ser su discípulo sin comprometerse con sus enseñanzas y predicar el evangelio de esa manera es querer hacer discípulos sin contrato.